CÓMO ELABORAR UN BUEN VINO: LA VENDIMIA TRADICIONAL

CÓMO ELABORAR UN BUEN VINO: LA VENDIMIA TRADICIONAL

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Se acerca finales de septiembre y con ello, como todos los años, estamos cerca de que comience la época de vendimias. Por ello, en el artículo de hoy, queremos contaros un poco más sobre cómo se realizaba la vendimia tradicional hace 30 o 50 años, y la semana que viene lo podremos comparar con la vendimia actual.

Dicho esto, las tres diferencias principales que podemos encontrar en la vendimia tradicional respecto a la actual es el uso de tres herramientas: el corquete, el cesto de castaño y el comportón. En aquella época, se hacía uso del corquete, una pequeña hoz con la que separábamos los racimos de las uvas y posteriormente llenábamos el cesto de castaño con estas. Tras esto, estos cestos eran transportados hasta el comienzo del renque y se volcaban sobre los comportones, unos cestos en los que podían caber hasta unos 80 kg de uva. Tras llenar estos comportones, los borricos o los carros tirados por mulas, transportaban estos cestos hasta la bodega.

Corquete

En lo que tiene que ver con la elaboración, desde el exterior de la bodega, a través de una ventana que comunicaba con el lago, se volcaba el comportón. El lago, es un hueco cuadrado excavado en el suelo, de habitualmente 2 metros de ancho por otros 3 metros de profundidad, en los que solían caber entre 14.000 y 16.000 kg de uva. Una vez se llenaba el lago totalmente, mediante la uva transportada por los comportones, comenzaba la fermentación alcohólica, que transformaría el mosto en vino durante una semana o 10 días.

Además de esto, cabe decir que la vendimia solía ser unos días o incluso unas semanas más tardía, hacia principios de octubre. Y, sumando este retraso en la vendimia con el hecho de utilizar herramientas más antiguas, se podía dar el caso de terminar algún año la vendimia a comienzos de noviembre, con alguna pequeña nevada.

Una vez transcurrido el periodo de 7-10 días mencionado previamente, era cuando se comenzaba el pisado de la uva. Se buscaba romper todos los granos que no se rompieron a lo largo del proceso de elaboración, con el fin de obtener la mayor cantidad de mosto. Estos lagos estaban conectados con unas salas que habían sido excavadas por debajo de estos, y el vino se iría desplazando hasta estas. En estas salas encontraríamos las cubas, donde el vino terminaría de fermentar.

De esta manera podríamos obtener 3 tipos de vinos: el vino de lágrima (el que había salido durante la primera semana, previo al pisado), el vino corazón (el vino obtenido durante el pisado) y el vino prensado (un vino el cual sus uvas habían sido pisadas dos días consecutivos y que la pasta de pellejos había sido prensada).

Una vez el vino terminaba su fermentación, este se asentaba, se trasegaba y posteriormente vendría el arriero, que sería el comprador del vino de las cubas.

Por último, cabe destacar que por aquel entonces, solamente las bodegas más grandes podían permitirse hacer vinos de crianza, ya que el pequeño agricultor no tenía las herramientas necesarias para ello.

Dicho esto, aquí termina este artículo introductorio al sistema tradicional de la vendimia, la semana que viene hablaremos cómo realizamos la vendimia actualmente. Si has disfrutado este artículo, te invitamos a que te pases por nuestro canal de YouTube, en el que cada sábado subimos un video tratando el mismo tema que aquí con una mayor profundidad. El video relacionado con este artículo saldrá este sábado.

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