CÓMO ELABORAR UN BUEN VINO: LA PODA
CÓMO ELABORAR UN BUEN VINO: LA PODA

CÓMO ELABORAR UN BUEN VINO: LA PODA

poda

A lo largo de los últimos meses hemos podido ver varias de las labores que se tienen que llevar a cabo durante todo el año con el fin de poder obtener una uva de calidad, y, como consecuencia, un buen vino. En el artículo de hoy nos centraremos en la labor de la poda, en qué consiste, cuándo se realiza y para qué sirve.

La poda es la siguiente labor a realizar una vez ha concluido la época de la vendimia. Por ello, esta tarea se llevará a cabo entre los meses de noviembre y febrero. Lo que se busca es eliminar parte de los sarmientos que comenzarán a brotar en primavera, para de esta manera dejar el número de yemas deseadas.

Daremos dos tipos de cortes en los sarmientos: los del primer tipo serán a ras de la cepa o del tronco, para eliminar totalmente ese sarmiento, y en el otro caso, dejaremos un trozo pequeño de sarmiento, dejando dos yemas, de los que brotarán los nuevos sarmientos de los que saldrán los racimos de uvas.

Se puede decir que la poda es el principal método para limitar la producción del viñedo, y, de esta manera también, facilitar un desarrollo óptimo de la vid, obteniendo así uvas de mejor calidad. Por cada yema podremos obtener alrededor de 1,5 racimos de uva tempranillo, y se suelen dejar unos 6 pulgares (los trozos de sarmiento del que brotarán las demás ramas del sarmiento) por cepa, por lo que normalmente, una cepa nos podrá dar alrededor de 15 racimos de uva, aunque esto podrá variar en función de la edad de la cepa y la variedad de uva.

Dicho esto, aquí termina este artículo que trata sobre otra de las labores del campo como es la poda, la semana que viene hablaremos sobre qué hacer en el próximo puente de la Inmaculada. Si has disfrutado este artículo, te invitamos a que te pases por nuestro canal de YouTube, en el que subimos vídeos relacionados con el mundo del vino.